4 de agosto de 2009

alex3.0 recargado: así funciona la inspiración divina


Queridos amigos y amigas que se reunen en esta ventana a mundos insospechados todos igualmente llenos de nada, sean bien venidos una vez más a uno de mis bizarros escritos después de un largo rato de posponerlo para hacer algo mejor, nada.

La vida es como un ventilador, puedes comprarlo ensamblado o hacerlo tu mismo, una vez hecho esto hay que encenderlo en una de las tres velocidades que ofrece y en unos instantes nos estará refrescando del agobiante calor, y de igual forma la vida... este... mmm... esta metáfora es un asco, mejor pasemos a lo que de verdad es importante: yo.

Este post quería haberlo publicado desde un comienzo, pero había una cosa que me lo prohibía, esa cosa que algunos llaman bloqueo. Por mi parte prefiero llamarlo ausencia de inspiración divina, por lo tanto y para que me entiendan procederé a explicar que es eso de inspiración divina.

Es un como un flujo continuo de ideas, no, mas bien es como si se activaran una serie de algoritmos que hacen ver las mismas cosa de siempre de una manera mas rara y no solo las cosas sino también las ideas. Y gracias a ella ahora podre llenar este lugar con bellas palabras, ideas inspiradoras y mas tonterías.

Solo escribo esto como aviso para que estén enterados de que en breve habrán cosas de verdad interesantes por aquí, a diferencia de las entradas del mes anterior que aunque no eran malas el problema esta en que técnicamente no las termine. Como sea, como sea, como sea, yo y mi cerebro ya estamos funcionando otra vez.

21 de julio de 2009

Entre mas vago es un discurso mas te identificas con el

Un científico pone un anuncio en un periódico de París ofreciendo un horóscopo gratis. Recibe unas ciento cincuenta respuestas en las que se detalla, como pedía, el lugar y fecha de nacimiento. Todos los participantes reciben a continuación un horóscopo idéntico, junto con un cuestionario donde se les pregunta sobre la precisión de las afirmaciones. El noventa y cuatro por ciento de los que contestan (y el noventa por ciento de sus familias y amigos) contestan que, cuando menos, podían reconocerse en el horóscopo. Sin embargo se trataba de un horóscopo redactado para un asesino en serie francés. Si un astrólogo puede llegar tan lejos sin conocer siquiera a sus pacientes, imaginemos adonde podría llegar alguien sensible a los matices humanos y no excesivamente escrupuloso.

¿Por qué es tan fácil que nos engañen adivinos, videntes psíquicos, quirománticos, lectores de hojas de té, del tarot y milenrama, y seres de esta índole? Desde luego, captan nuestra postura, nuestras expresiones faciales, la manera de vestir y las respuestas a preguntas aparentemente inocuas. Algunos de ellos lo hacen con brillantez, y ésas son cosas de las que muchos científicos no parecen ser conscientes. También hay una red informática a la que se suscriben los psíquicos «profesionales», con la que pueden disponer de los detalles de la vida de los pacientes de sus colegas en un instante. Una herramienta clave es la llamada «lectura fría», una declaración de predisposiciones opuestas con un equilibrio tan tenue que cualquiera podría reconocer algo de verdad en ella. Ahí va un ejemplo:

A veces eres extrovertido, afable, sociable, mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado. Has descubierto que es poco inteligente revelarte a los demás con demasiada honestidad. Prefieres un poco de cambio y variedad, y te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones. Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser aprensivo e inseguro por dentro. Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos. Tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido en ventajas para ti. Tienes tendencia a ser crítico contigo mismo. Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y de sentirte admirado.


Casi todo el mundo encuentra reconocible esta caracterización y muchos consideran que los describe perfectamente. No es raro: todos somos humanos.

El mundo y sus demonios, Carl Sagan pag. 234

14 de julio de 2009

19.05972% Geek

Te puedo decir con todo orgullo que:

i am a geek

Me equivoqué al estudiar Ingeniería Informática

Si, me equivoqué, lo reconozco. Es la primera vez que escribo en esta web y lo hago más que nada para desahogarme y para ver si de paso puedo ayudar a alguien para que no cometa los mismo errores que cometí yo. Comenzaré por el principio. Tuve mi primer ordenador a los 13 años (maldito regalo) un Amstrad CPC 128Kb con pantalla monocromo, todo un lujo para la época. Pasaba horas y horas con él, en aquellos tiempos no había internet y todo lo que podía hacer era jugar o programar con el “basic” que traía incorporado en su puñetera memoria ROM


leer el resto

Definitivamente este sujeto es un amargado. Hay que verle el lado amable a las cosas